Tragedia en Brumadinho

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@| El pasado viernes 25 de enero, exactamente a las 12 y 28 horas del día, se rompió la represa de una empresa minera en Brumadinho, en el estado de Minas Gerais, región sureste de Brasil. La ola de lama engulló todo lo que encontró por su camino desde la altura de la montaña hasta la planicie, donde se encuentra la ciudad, ya toda estropeada. Esta mole de barro dejó tras de sí una destrucción nunca vista: enterró personas, animales, casas.
Contaminó ríos, destruyó plantíos. Regó pánico, terror y mutiló familias.

Pero no estamos frente a una catástrofe natural. La represa fue creada por el hombre, así como su ubicación, en la parte alta de la montaña, quedando vulnerable la población que estaba en el valle mucho antes de la industria minera construida.

Por investigaciones hay indicios de que en la construcción de la represa hubo un ahorro en la calidad de los materiales que se usaron que dejó latente el peligro de rompimiento.

Las pirámides egipcias son milenarias y continúan de pie. Es una paradoja que en un mundo con tanta tecnología pasen estas tragedias.
La codicia del hombre es un mal para la naturaleza, que es de la que depende cualquier ser vivo.